TIPS Y CONSEJOS PARA SER BUENOS PADRES

Ser padre o madre no es una tarea fácil, sin embargo, existen principios básicos de gran utilidad que nos ayude a actuar lo mejor posible. Algunos de estos principios son: tener autocontrol para corregir los errores, enseñar con el ejemplo, evitar el maltrato físico y psicológico, la flexibilidad necesaria, tiempo suficiente para dedicarles a sus juegos y tareas, la comunicación permanente, etc.

Autocontrol para corregir los errores

Las rabietas, caprichos, pataletas y accidentes de los niños nos hacen estallar de cólera y los reprendemos con gritos y hasta con castigos físicos. Esto hará que los niños crezcan con miedo o rebeldía excesiva. No hay nada mejor que tener la calma necesaria para corregirlos, poniendo la autoridad necesaria y la sanción justa y adecuada.

Enseñar con el ejemplo

Los niños y niñas no aprenden de lo que les decimos que está bien o está mal. Los niños y niñas aprenden de lo que hacemos. Si aprenden a pelear, gritar, mentir, odiar, mofarse, destruir, etc., es parte de lo que aprenden de nuestras conductas.

Si le dices a tu hijo o hija que no grite, no grites tú. Si no quieres que pegue, no pegues tú. Si quieres que respete a los mayores, respeta tú a los demás. Si quieres que no tire los papeles en cualquier lugar, no lo hagas tú. Si pretendes que se lave las manos, cepille los dientes y sepa cuidar su salud, hazlo junto a ellos. Si quieres que lea, empieza a leerle y a leer para ti mismo. El ejemplo es fundamental

Evitar el maltrato físico y psicológico

Los insultos y gritos, las mofas, las amenazas y el chantaje emocional, son formas de maltrato psicológico. Nada de lo que nos duele o nos molesta y que nos hace sentir mal, debemos hacérselo.

La separación o divorcio de padre y madre no significa privarles del amor de uno de ellos, ni un mecanismo de chantaje a la pareja. Esta es la peor forma de maltrato psicológico a nuestros hijos o hijas.

El maltrato físico y psicológico sólo conlleva a la excesiva timidez o rebeldía y poca sensibilidad hacia los demás.

Flexibilidad necesaria

No te ensucies, no juegues, no grites, no saltes, etc. Solemos decir que NO cientos de veces al día a nuestros hijos e hijas. Decir “no” es importante, siempre que no vaya en contra de su seguridad, pero no debemos prohibirlos todo, porque nos verán como inflexibles y autoritarios, generando resentimiento hacia el padre o la madre. Si se tiene que decir “no”, debemos darles claras explicaciones, por qué “no”. Los niños y niñas a los que se les explican las cosas terminan entendiéndolas. Recuerde, el respeto se gana y no se merece por el solo hecho de ser padre o madre.